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Lanzar el iPhone 12 desde 6 pies de altura para demostrar la resistencia de su novedosa pantalla Ceramic Shield, ya ha sido superada como la prueba más extrema hecha al nuevo teléfono de Apple.

Para demostrar la verdadera calidad de todo el dispositivo, el canal TechRax ha sumergido el iPhone 12 en ácido e igualmente lo ha hecho con el Samsung Galaxy S20, para posteriormente comparar los resultados.

iPhone 12 vs Samsung Galaxy S20

Como se puede ver en el experimento, ambos dispositivos fueron sumergidos en la solución de Piranha, una combinación de peróxido de hidrógeno, un compuesto utilizado en el peróxido de hidrógeno y ácido sulfúrico. Esta mezcla se conoce por ser extremadamente corrosiva.

Una vez sumergidos ambos dispositivos, en envases diferentes que contenían la solución, TechRax incorporó dos esponjas que inmediatamente demostraron la facilidad con la que la sustancia es capaz de consumir otros objetos. Sin embargo, la reacción ante iPhone 12 y Samsung Galaxy S20 demoró unos segundos más.

El primero en emitir alguna reacción fue el iPhone 12, al apagarse después de unos segundos, mientras que para el Galaxy S20 todo parecía normal. A pesar de lo que podía esperarse, unos minutos después el móvil de Apple demostró que no todo estaba dicho.

Al sacar ambos dispositivos del agua con el ácido, el Samsung Galaxy S20 se había apagado y la pantalla parecía notablemente dañada. Al conectar el cargador no encendió, vibró o dio ninguna señal que indicara que seguía funcionando.

Por su parte, el iPhone 12 lucía sin ningún daño estructural y se volvió a encender, conservando el 100% de sus funciones, incluida la carga a través de MagSafe.

Este resultado demuestra que los cambios propuestos por Apple, como la pantalla de Ceramic Shield y otros componentes, realmente garantizan la resistencia que ofrecen desde la manzana mordida, como una de las características principales del nuevo dispositivo.